"Detrás de cada caja ilustrada hay una factoría de sueños. Airfix, Revell, Italeri: los nombres que grabamos en nuestra memoria."
Fundada en 1939 por Nicholas Kove, Airfix no era originalmente una marca de maquetas, sino de juguetes de plástico. Pero en 1952, con el lanzamiento del tractor Ferguson, todo cambió.
Airfix inventó la "caja de soldados" tal como la conocemos hoy. Sus ilustraciones dinámicas y su apuesta por la escala 1:72 crearon un estándar mundial. Para muchos, Airfix no es solo una marca; es el aroma del pegamento y la ilusión de un sábado por la tarde.
Si Airfix puso las figuras, Revell puso los vehículos. Con una precisión alemana envidiable, sus moldes se convirtieron en la referencia del realismo.
Revell entendió que el coleccionista quería ir más allá del juego, buscando la exactitud histórica en cada remache de un tanque o cada ala de un Spitfire. Su catálogo es hoy una enciclopedia tridimensional de la ingeniería bélica del siglo XX.
Los maestros italianos trajeron la elegancia al modelismo. Italeri destacó por la calidad de sus grabados y por rescatar temas poco comunes en otras marcas.
Especializados en vehículos militares a gran escala y figuras napoleónicas, sus piezas son apreciadas por la finura de su escultura. Italeri demostró que el plástico podía ser tan noble como el plomo si la mano que lo diseñaba era la de un artista.
Actualmente tenemos 34 piezas catalogadas con marca identificada. Explora el legado de las grandes casas del modelismo.