"Una miniatura es un personaje, pero un diorama es una historia. El arte de detener el tiempo en un instante de barro y acero."
Más allá de las figuras, el museo alberga una vasta colección de vehículos blindados, camiones y artillería. Son los esqueletos de acero que acompañan a los soldados en el campo de batalla.
Cada vehículo es un ejercicio de paciencia: desde el montaje de las orugas hasta el proceso de "weathering" o envejecido, donde se aplica barro, óxido y polvo para que el plástico cuente los kilómetros recorridos por el desierto de Libia o las estepas de Rusia.
El diorama es la expresión máxima del modelismo. Ya no se trata de una pieza aislada, sino de una composición cinematográfica. Una casa en ruinas, un árbol quemado o un charco de agua helada ayudan a contextualizar la historia.
En esta colección, los dioramas se utilizan para explicar momentos históricos específicos, permitiendo al espectador sumergirse en la atmósfera de la época. Es aquí donde la miniatura cobra vida y se convierte en testimonio visual del pasado.
Explora las maquetas y escenas por temática y época histórica.